Diálogos de Libro

Nadie puede enjaular los ojos de una mujer que se acerca a una ventana, ni prohibirles que surquen el mundo hasta confines ignotos. Carmen Martín Gaite.

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Soneto imperfecto:

Quiero vivir al borde del abismo,

En el límite de lo prohibido,

Sobre el filo de la navaja caminar

El frío acero en mi piel, su corte, mi sangre.

Me invade la ausencia de tu peligroso juego

Me ahoga la el anhelo de una noche interminable

Tu ausencia me persigue: deseo inconfesable

Me enloquece tu recuerdo: mi pasión insaciable.

Aún guardo entre mis labios el dulce sabor de tu beso salvaje,

Aún escondo en mi piel la brasa incandescente de tus dedos

Y el eco de tus suspiros, tus susurros, tus gemidos aún retumba en mis oídos.

Colmas mis sentidos segundo a segundo, lejos, en la bruma de tu olvido

Sexo profundo, ardiente escalofrío, vértigo entre tus piernas.

Me abraso, me torturo dejándote ir, te atrapo en mi pensamiento.

Reina 30 de marzo

J.L. Borges: Tampoco el olvido. Cuando uno quiere recordar algo, primero tiene que olvidarlo, y luego la memoria lo trae. El sueño es una forma de ese olvido.

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