Diálogos de Libro

Nadie puede enjaular los ojos de una mujer que se acerca a una ventana, ni prohibirles que surquen el mundo hasta confines ignotos. Carmen Martín Gaite.

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    El abuelo

    El abuelo

      El abuelo, joven aún, es un hombre curtido por la experiencia, endurecido por una vida difícil y la absurda …

    Ana M. Serrano

    Por qué no he ido a la huelga

    Por qué no he ido a la huelga

    Hay muchas razones para apoyar una huelga general en España: el cinismo de unos gobernantes ineficaces cuyo único interés es …

    Ana M. Serrano

    Imán. Tu voz

    Imán. Tu voz

    Me acerco a ti despacio, trémula, fascinada. Sed de tu voz, eco en mis oídos. No te veo, sólo escucho. …

    Ana M. Serrano

    Micro-diálogo

    Micro-diálogo

    _ Hoy vamos a jugar a que me he ido; yo ya no estoy y tú no existes. _ ¿Te …

    Ana M. Serrano

    Perder(me) contigo

    Perder(me) contigo

    Quiero un día sin horas… Devorarlo contigo, bebérmelo entero y mirarte, sí… Y bañarme en ti, en tu piel. Y …

    Ana M. Serrano

    Besar(te)

    Besar(te)

    Ayer dibujaste un poema: silueta de mis húmedos labios, tu lengua el pincel, perfecto el trazo. Ambarina miel tu ansia, …

    Ana M. Serrano

    Empeños (*)

    Empeños (*)

    Y el mundo empeñado en poner horas a los días, días a la semana, semanas a los meses, meses al …

    Ana M. Serrano

    Era un “tuit”

    Era un “tuit”

    Cansada de ser, cansada de estar, cansada de intentar; cansada de no ser, de no estar, de no intentar. Cansada …

    Ana M. Serrano

    Así No

    Así No

    Sara leía tranquila recostada en el sofá. Recién terminados los exámenes de su primer año en la universidad se abandonaba …

    Ana M. Serrano

    Silencios

    Silencios

    Lo más duro fue el silencio. Lo que siempre callaste, lo que nunca te dije, lo que nunca supimos… Fue …

    Ana M. Serrano

    Me hace feliz…

    Me hace feliz…

    Me hace feliz, poeta, ser un instante tu musa. La corriente que un segundo agita el mar de tu tinta, …

    Ana M. Serrano

    Soneto imperfecto:

    Soneto imperfecto:

    Quiero vivir al borde del abismo, En el límite de lo prohibido, Sobre el filo de la navaja caminar El …

    Ana M. Serrano

    Sueños

    Sueños

    Aprovechaban la hora del recreo para escaparse del “cole”. Entraban al Retiro subidos en la moto, sin casco, riendo, pasando …

    Ana M. Serrano

    Angustia

    Angustia

    Paisajes desolados, fríos, parajes baldíos de mi alma que no llena tu mentira. Que esa mano tendida es una puerta …

    Ana M. Serrano

    Muros que hablan

    Muros que hablan

    Dices que has llegado al final; ante ti un muro inquebrantable, sólido, firme; un muro de hormigón armado de desengaños, …

    Ana M. Serrano

    Casualidad-III

    Casualidad-III

    Desde aquella tarde, marcado por el sabor de un beso y el recuerdo de una mujer, sobre las siete entraba …

    Ana M. Serrano

    Casualidad-II

    Casualidad-II

    El local se fue llenando de gente, de ruido, de conversaciones, de calor, de humo… Ellos no oían nada ni …

    Ana M. Serrano

    Casualidad-I

    Casualidad-I

    La inesperada tormenta le empujó a refugiarse en el primer bar que encontró a su paso. Entró deprisa, cegado por …

    Ana M. Serrano

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      Ana M. Serrano

      El espíritu indomable de Edmonia Lewis.

      Edmonia Lewis llevaba en el ADN la fuerza de la raza, el amor propio y la insumisión de los inconformistas. Le costó humillaciones, claro. Muchas. También sangre.

      Ana M. Serrano

      Camille Claudel, la escultora maldita.

      Camille Claudel, la hermana de Paul Claudel, la amante musa de Rodin. Por eso se la recuerda en la historia. No porque fuera la mejor escultora de su tiempo.

      Ana M. Serrano

      Relatos

        Fantasma.

        La buscaba porque vivía oculta, al margen del ruido del mundo, de las miserias del mundo, de sus propias miserias. La buscaba porque sólo la intuía en la penumbra, como un fantasma de sí misma.

        Ana M. Serrano

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        En Madrid no es primavera hasta que junio te empuja a enfilar el parque temprano, antes de que los excursionistas urbanos adopten su condición de horda, tomando por asalto el espacio reservado a la poesía.

        Ana M. Serrano

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        Ana M. Serrano

        Primavera, Notre Dame y otros delirios.

        Es abril y llueve. Camuflada tras un visillo miro la lluvia caer y pienso. Y entonces recuerdo otra mañana igual de lluviosa y agreste, cuando no estaba en casa, sino en la calle.

        Ana M. Serrano

        La Mendiga.

        Porque ella ya está allí. Como cada día, la mendiga ha desplegado todo su material de guerra callejero: la silla, el vaso de plástico, las mantas de colorines sobre las piernas. La escena ya es rutina.

        Ana M. Serrano

        Escritores

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          Benito Pérez Galdós, dotado de una capacidad de observación extraordinaria, toma buena nota de la evolución capitalina, transformándola en palabras. Páginas imprescindibles para entender el contexto social e histórico de la época.

          Ana M. Serrano

          El Madrid de Benito Pérez Galdós. I.

          Pese a las diferencias y las ínfulas de modernidad europeo-contemporáneas del Madrid del siglo XXI, es fácil hallar en él infinidad de vestigios galdosianos. Calles que todavía existen, improntas castizas que han desafiado (y superado) al paso del tiempo.

          Ana M. Serrano

          El Madrid de Pío Baroja, sus casas y sus gentes. II.

          Después de la contienda y el exilio en París, Pío Baroja regresa a Madrid. Es 1940. Tiene entonces 68 años y cerca de cien libros publicados. Se instala en el cuarto piso de la calle Ruiz de Alarcón 12.

          Ana M. Serrano

          Minipost

            Vértigo

            Vértigo: Trastorno del sentido del equilibrio caracterizado por una sensación de movimiento rotatorio del cuerpo o de los objetos que lo rodean.

            Ana M. Serrano

            Generaciones.

            ¿Sabes que pasa, Ignacio? Que cuando me hablas de tus anhelos, de lo que quieres estudiar, jamás mencionas la palabra “libertad”.

            Ana M. Serrano

            Nunca nos dejan en paz.

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            Ana M. Serrano

            Cuatro

            No existe más espacio, ni surco.

            Ana M. Serrano

            Juegos de tankas

            No calma el agua la sed que me consume bajo la lluvia; ¡Derrama tu rocío ardiente entre mis labios! Rafa …

            Ana M. Serrano