Diálogos de Libro

Nadie puede enjaular los ojos de una mujer que se acerca a una ventana, ni prohibirles que surquen el mundo hasta confines ignotos. Carmen Martín Gaite.

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Generaciones.

¿Sabes que pasa, Ignacio? Que cuando me hablas de tus anhelos, de lo que quieres estudiar, jamás mencionas la palabra "libertad".

Generaciones

— ¿Sabes que pasa, Ignacio? Que cuando me hablas de tus anhelos, de lo que quieres estudiar, de lo que quieres ser cuando seas mayor y de todas esas cosas que a los 16 son una especie de sueño, jamás mencionas la palabra “libertad” y a mí eso me sorprende. Y tal vez no debería porque al fin y al cabo yo pertenezco a esa casi primera generación de españoles que nunca conoció el miedo y tú has nacido en una época y en una ciudad en la que un día sí y al otro también alguien se manifiesta, alguien protesta, alguien reivindica y a todos nos parece normal. Tan normal y tan cotidiano que los destinatarios de la protesta, de la queja, de la reivindicación se lo pasan por el forro.

— No te entiendo, mamá.

— Ese es el problema, hijo.

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Cosas mías

Día veintitrés. Surrealismo áspero.

Son extraños los tiempos estos de surrealismo áspero, de viajes interiores hacia espacios fronterizos donde se desatan los motines del cautiverio en la más absoluta privacidad, la de uno mismo. Y sólo queda una tarea: lidiar con los propios demonios hasta que el nuevo día te deje escuchar otra vez su música.

Ana M. Serrano

Día trece. No basta con abrir la ventana.

Ahora que nada sucede, abrir la ventana implica asomarse a un abismo abarrotado de ausencias y silencio, a un vacío de cemento que se balancea sin ganas. Al tiempo, se ha convertido en el antídoto contra el encierro; el único recurso para escapar del cautiverio impuesto.

Ana M. Serrano

Día siete. En arresto domiciliario.

Hace unos días (dos creo), muté mi dócil yo me quedo en casa por un en arresto domiciliario. No es una declaración de rebeldía, sólo un intento de contar en tres palabras, de romper el silencio de la desconfianza ante unos gobernantes a los que escucho de reojo.

Ana M. Serrano

Día Cinco. Quédate en casa.

Y me quedo en casa y me cuesta concentrarme. Salto de una página a otra. Da igual virtual o en papel. Los primates del cerebro siguen a lo suyo. Con su habitual indisciplina, se columpian agarrados a mis neuronas.

Ana M. Serrano

Minipost

Vértigo

Vértigo: Trastorno del sentido del equilibrio caracterizado por una sensación de movimiento rotatorio del cuerpo o de los objetos que lo rodean.

Ana M. Serrano

Generaciones.

¿Sabes que pasa, Ignacio? Que cuando me hablas de tus anhelos, de lo que quieres estudiar, jamás mencionas la palabra “libertad”.

Ana M. Serrano

Nunca nos dejan en paz.

El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás.

Ana M. Serrano

Cuatro

No existe más espacio, ni surco.

Ana M. Serrano

Juegos de tankas

No calma el agua la sed que me consume bajo la lluvia; ¡Derrama tu rocío ardiente entre mis labios! Rafa …

Ana M. Serrano