Y dicen que no hay quinto malo

Y dicen que no hay quinto malo y quinto es mi premio.

¿Empiezo por el principio? Sí, va a ser lo mejor…

Aunque también puedo empezar por el final. En este caso me resulta más fácil empezar por el final:

No he conseguido el jamón -una pena, porque 8 kilos de jamón son muchos kilos para mi sola y pensaba celebrarlo y compartirlo con vosotros- ni los libros -entre ellos Viento en las velas de Adolfo Suárez (@cosechadel66) y La dificultad de ser japonés de Francisco Navarro (@gasolinero).

Sin embargo estoy muy contenta, pues entre todos las obras presentadas al Premio relatos cortos que Javier Sanz convocó en sus Historias de la Historia, el mío, Casualidad, ha conseguido un honroso 5º puesto, y el cinco es mi número favorito.

Sé que muchos de vosotros lo habéis leído porque Javier os pidió ayuda en la fase final del concurso; también sé que a algunos os ha gustado -me alegra enormemente saber que, a veces, lo que escribo os agrada- incluso me habéis votado desconociendo quién lo había escrito: ¡muchas gracias!

Como Casualidad, aunque relato corto, es demasiado largo para incluirlo en la entrada os invito a leerlo AQUÍ.

Muchas gracias Javier por la iniciativa y tu esfuerzo. Muchas gracias a todos por estar aquí.

Reina. 23 de diciembre de 2010

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