Diálogos de Libro

Si hay poesía subterránea en mis palabras, solo tú lo sabes. En ti ha de acabar, puesto que fuiste tú su origen. José Hierro

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Por qué no he ido a la huelga

Hay muchas razones para apoyar una huelga general en España: el cinismo de unos gobernantes ineficaces cuyo único interés es su propio beneficio; una reforma laboral que amplía las causas de despido cuando aumentan de manera escandalosa las cifras de paro; recortes en la protección por desempleo, abaratamiento del despido, incremento del poder de las grandes empresas en detrimento de los menos favorecidos (jóvenes, mujeres,inmigrantes, trabajadores con empleos precarios, …) Un Gobierno que  ha impuesto las medidas para reducir el déficit público sobre los más débiles: congelación de pensiones, retraso en la aplicación de la Ley de Dependencia,  recorte de salarios, subida del IVA… Un Gobierno que no ha tomado ninguna decisión sobre los ingentes beneficios de los bancos y otros sectores poderosos económicamente ni sobre su fiscalidad, ni sobre el fraude de sobra conocido. Y todo ello sin rigor, a golpe de presiones por parte de la UE, improvisando, saliendo del paso como buenamente han podido, tratando de lavarle la cara a la lamentable y precaria situación del estado español.

Podría seguir pero entraría en aspectos que me han afectado personalmente de forma injusta y no quisiera individualizar los problemas generales.

Me sobran motivos para secundar una huelga general.

Sin embargo no he tenido dudas -o muy pocas- sobre mi postura: no voy, no he ido y no me arrepiento. Lo único que me faltaba es dejarme manipular por el sector sindical; unos señores que no han abierto el pico durante meses -sabiendo lo que se cocía y se avecinaba- porque su propio beneficio es también lo único importante. Unos señores que no han movido un dedo durante muchísimo tiempo y que ahora pretenden aparentar que los demás les importan. Unos señores que, a toro pasado, montan este circo mediático y que hoy sólo hablan de cifras, de sus cifras, las cifras contrarias a las del Gobierno.

Y habría ido a la huelga hace unos meses si ésta hubiera sido la rebelión necesaria contra tanta basura, tanta mentira y tanto despropósito; y me habría dado igual que me descontaran 90, 100, 120 €, y habría protestado…

Pero así no, señores, así no… Así no se hacen las cosas, que esto sólo da risa o ganas de llorar.

Reina 29 de septiembre de 2010

9 Responses to Por qué no he ido a la huelga

  1. Avatar jivago says:

    Estoy totalmente de acuerdo con el análisis. He hecho igual pensando que hay muchas razones para una Huelga General.
    Estas se hacen para cambiar las cosas. Esto no era sin embargo el objetivo. Los sindicatos lo han dejado claro cuando antes de la huelga el ejecutivo les ha propuesto negociar recorte de pensiones y le han respondido proponiendo unos servicios mínimos que nadie les habia reclamado.
    Una huelga general negociada antes de suceder para que tanto gobierno como sindicatos se justificaran sin que cambie nada al final.
    Mientras los protagonistas sean ellos seguiremos en este triste camino

    • Avatar Reina says:

      ¡Gracias por venir y por tu comentario!
      Pienso lo mismo que tú: pactan entre ellos -entre todos y cuando digo todos me refiero a todos, partidos políticos, sindicatos, grandes empresas, poder al fin y al cabo-, el resto da igual, no entramos en sus planes ni formamos parte de su interés. No confío en ninguno, no me creo nada. Al final salimos adelante como podemos y esforzándonos. Hoy he escrito esto porque sentía la necesidad de soltarlo, de desahogarme.
      Creo que he sido demasiado moderada porque tampoco quiero ofender (y menos aún juzgar) a personas que opinan de forma diferente aunque se encuentran en la misma situación de impotencia y rabia.

  2. Avatar lisebe says:

    Una autentica vergüenza!! Existe el derecho a la huelga como el derecho al trabajo, esta huelga si se hubiera hecho hace un año hubiera tenido algún sentido .. Pero de esta manera solo se benefician los 300.000 sindicalistas liberados que viven del cuento (que les pagan sus respectivas empresas) teóricamente para hacernos mejor y más llevadera esta crisis y que sinembargo se lo pasan por el forro esos piquetes de gente que no quiere trabajar y vivir del cuento.. Y que les da exactamente lo mismo que a un currito como cualquiera de nosotros pierda un dia de trabajo sueldo y encima esté reflejado en la vida laboral.. que por un día puede perder un año para jubilarse..
    Solo se preocupan de vivir del cuento!!
    Yo he trabajado porque también es mi derecho y no estoy como para perder en un dia 180 euros por el morro de esta gente..

    Besos tesoro

    • Avatar Reina says:

      ¡Hola Lisebe, cielo! En todas las huelgas ha habido y hay piquetes, como en todas partes hay personas extremistas que no admiten una opinión contraria o diferente a la suya; en cuanto a la huelga de ayer, creo que se ha convocado demasiado, un parche para tratar de quedar bien, para intentar que alguien se sienta apoyado por unas personas que no representan a nadie (o a muy pocos). La huelga es un derecho, no una obligación: cada persona tiene sus ideas y las expresa y/o manifiesta a su manera; la única no válida es la violenta. Aunque creo que la mayoría de las personas que apoyaron la huelga no son violentas.

      Besos, preciosa! 🙂

  3. Avatar trozosdedias says:

    yo mi me conmigo

    Mañana me contarás ese argumento contundente que has tenido para no haber hecho huelga o, incluso, ese argumento de peso para no haber sido uno más en la manifestación. Me dirás yo mi me conmigo. Me dirás que eres funcionario y ya te han bajado el sueldo y nadie luchó por ti, me dirás que ya trabajas en una empresa donde se respeta el salario mínimo, donde ya se respeta la reducción de jornada a las madres trabajadoras. Me dirás que hay intereses escondidos y no quieres participar en ellos. Me dirás que no pudiste, que hubo algo más importante que hacer. Me dirás que es mejor malo conocido que bueno (del bando de los malos) por conocer. Me dirás que era demasiado tarde, me dirás que tendríamos que habernos manifestado mucho antes y estarás cabreada y cabreado y empezarás a darme razones por las que tendríamos que habernos quejado antes. No vayas a hacerlo porque sabes que esas razones me las sé de sobra. De hecho, también sabes que yo me manifiesto cada día. A mí manera, que es la mejor manera que, de momento, he encontrado. Opino en voz alta, escribo en público y hasta se me hincha de vez en cuando alguna vena cuando me exaspero demasiado en alguna conversación.

    Yo, hoy, también te contaré mis argumentos y te contaré que, empresaria, autónoma, parada y estudiante, sí he hecho huelga y sí me he manifestado. Te pediré que no me sobreestimes, no vayas a creer que he ido en tanto que erudita conociendo al dedillo todos los puntos de la famosa reforma laboral, no. Hoy te contaré porqué, porqué he ido.

    He ido porque mis padres lucharon mucho para que yo (y tú) podamos vivir en un lugar donde se nos permite opinar, donde se nos permite votar para elegir a nuestros representantes, donde la huelga general es un derecho fundamental de los trabajadores, he ido porque quiero que mis padres (que tanto consiguieron) puedan jubilarse a una edad digna y ahora me toca a mí reivindicarme y salir a las calles por ellos.

    He ido porque quiero que mis hijos se encuentren un lugar donde se respeten de verdad esos derechos, donde no se permita que existan empresarios que obliguen al derecho al trabajo, donde el salario mínimo interprofesional sea más de 633,30 euros, donde tengan opción a un trabajo digno.

    He ido porque (si algún día conseguimos luchar lo suficiente para salir de esta puta crisis) pueda de verdad crear empleo con mi mini-empresa y tratar dignamente, muy dignamente, a la gente que trabaje conmigo (no utilizo trabaje para mí, ya ves).

    He ido, también y por qué no reconocerlo, porque me siento defraudada (según la rae, me siento frustrada y he perdido la confianza o esperanza que deposité en alguien). Porque estoy atónita y porque ya me resulta inaudito que este socialismo permita de verdad que la visita de un señor vestido de blanco que viene del vaticano pueda costar más de tres millones de euros, inaudito que además ese alguien en quien yo deposité mi confianza (según la rae) tenga intenciones de reunirse con él. Inaudito que estas (antes) izquierdas inyecten 250.000 millones de euros a los bancos (la mayor inyección de dinero público jamás realizada a un sector privado). Inaudito, para más inri o mayor recochineo, que el gobierno permita que los bancos nos presten ese mismo dinero (nuestro, en tanto que público) más caro. Indignada porque, además, los sindicatos no luchan por nuestros derechos y se venden por subvenciones. Irritada porque sea más fácil ser julián muñoz que labordeta en esta vida de país socialista. He ido porque estoy cabreada por los 9 millones de euros de la monarquía.

    He ido porque iba a ondear con mucho orgullo la bandera republicana. He ido por todos los millones dilapidados en causas negras y porque nuestros profesionales emigran para encontrar mejores opciones. Y he ido porque ya me he cansado y quiero expresarlo.

    Si me apuras, y tú mañana sólo me acabas confesando que no has ido porque las manifestaciones en el fondo te dan pereza y te aburren enormemente, me permitiré darte un argumento más para que te animes en la próxima: Es realmente divertido cruzarte con una señora que se atreve sola a increpar a un piquete a los gritos de: ¡viva intereconomía, viva el papa, viva franco! Imagínate para lo que da eso…

    • Avatar Reina says:

      ¡Hola!

      Quería decirte que, aunque tus argumentos para ir a la huelga también me los sé, tu artículo es muy bueno y vehemente.

      Incluso comparto alguna de tus razones: también quiero que mis padres tengan una jubilación digna (ese es un derecho que muchos jubilados no tienen- ¿o es digna una pensión de 300 €?- por mucho que hayan luchado); también quiero que mis hijos vivan en lugar donde se respete a los demás y tengan un trabajo donde se les valore como personas (aunque mucho me temo que a este pasa van tener que irse de España para conseguirlo); y también estoy decepcionada, tremendamente decepcionada, indignada, cabreada, sin esperanza ni confianza en nadie de los que hoy tienen poder: gobierno, oposición, sindicatos, empresarios millonarios a base de explotar a los demás,…)

      Sin embargo esta huelga me parece una farsa no por parte de los que habéis ido, ni mucho menos, sino por quienes la han convocado; tengo la impresión de que lo han hecho porque algo tenían que decir para justificar su existencia silenciosa y aquiescente con todo lo que está ocurriendo desde hace muchísimos meses. Me gustaría creer ciegamente, como crees tú, que todo eso sirve para algo; me gustaría estar convencida de que alguien va a tener en cuenta todos esos argumentos e indignación, pero no lo creo, no creo en nada de lo que cuentan, no creo en mítines demagógicos por parte de todos. No lo creo.

      Me gustaría pensar que si se convoca una protesta general va a ser verdadera, para cambiar y remediar lo que está ocurriendo; entonces iría y lo haría contenta. Sin embargo dudo mucho que esos deseos se hagan realidad y dudo mucho que a la próxima -si hay próxima- haya cambiado mi postura y vaya.

      Gracias por dejarnos tu opinión y el artículo de blog.

      Saludos

  4. Avatar El Éxodo says:

    Yo fui. Comparto mucho de lo que se ha dicho aquí. Creo que los sindicatos han hecho muchas cosas mal. Otras bien. Y también creo que, aunque los sindicatos, tal como son hoy no me gustan, es mejor que los haya así a que no los haya. Y creo que los medios al servicio del capital han sido muy hábiles para que se pongan a los sindicatos en el punto de mira para así desviar la atención de los grandes culpables: la dictadura del capital, el fascismo económico y sus mamporreros políticos. Y creo que si todo ha sido una farsa -que pienso que no, quizá sólo una parte- debiésemos haber sido los trabajadores -el 29 y en adelante- los encargados de desmontarla. Pero nos hemos creído los argumentos falaces de aquellos que querían que la huelga fracasase o – en otros muchos casos- no hemos querido perder el sueldo de un día -y no es una opinión, es lo que me han dicho muchos amigos que no fueron a la huelga-. Bueno, creo que tú sabes bien como pienso, mi Reina, que quizá no hubiese sido necesario expresarlo aquí, pero creo que tampoco sobra.

    Besos, mR.

    • Avatar Reina says:

      Rafa, tu opinión siempre es bienvenida y jamás sobrará: coherente e inteligente, vamos como que abundan ese tipo de posturas…. 🙂
      ¿Sabes lo que más rabia me da? Pues que tanto los que fuisteis a la huelga como los que no fuimos estamos de acuerdo en casi todo y no conseguimos llevarnos el gato al agua a pesar de ser mayoría. Y no se me ocurre cómo podríamos rebelarnos de verdad y dar por saco a toda esa panda de mediocres y sinvergüenzas que nos manejan impunemente. Es verdad que a muchos les ha pesado es día sin sueldo (a mi también me lo han dicho) aunque creo que no habría sido tan importante si hubiera algo o alguien en quien creer. y a otros muchos -lo que es peor- el miedo a las represalias empresiales. En fin, de esta saldremos, como hemos salido de todas, pero vaya «queme» y hartura de todo.
      Besos, mi poeta. Siempre

      Ana, un placer recibirte y mil gracias por tu comentario! Si tienes blog déjame tu enlace y nos leemos. 🙂

  5. Avatar Ana Gallardo says:

    Jejeje, supongo que la blogsfera esta llena de posts como este (y supongo que como el contrario), pero el mio es como este, casi igual… conexión límbica supongo…

    Besos (volveré)

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