Diálogos de Libro

Si hay poesía subterránea en mis palabras, solo tú lo sabes. En ti ha de acabar, puesto que fuiste tú su origen. José Hierro

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El bucle:

Te levantaste, era tarde. Habías dormido mal y te dolía la cabeza. Despacio fuiste a la cocina; pensabas en todo y en nada, en ella… Voy a prepararme un té – te dijiste.

Estabas solo. Medio dormido todavía, seguías dándole vueltas. Llevas tanto tiempo pensando en ella que ya ni siquiera sabes cuándo fue la última vez que la viste, que hablasteis.

Aún no había hervido el agua cuando sonó el teléfono. ¡Qué sonido tan desagradable! Seguro que no es ella… Nunca es ella… Pero, ¿y si esta vez sí…? No lo crees. Nunca te pidió nada, nunca te prometió nada, tiene su vida, su mundo, ama su libertad, siempre te lo dijo. Sin embargo sigue ahí, en el tuyo, en tu cabeza; se cruzó en tu camino de repente, sin buscarla, sin quererlo.

Quizá ella también está pensando lo mismo ahora, o dentro de un rato, o lo pensó ayer y ya no. No lo sabes… Vuelve a sonar, ¡qué insistencia!, ¿quién será?…

Te da igual. Sólo quieres verla. Que vuelva mirarte como ella lo hace, sonriendo a medias, con esos ojos oscuros, profundos, que lo dicen todo, aún cuando calla, o tal vez porque calla, porque ella solo mira así “cuando se atreve”; eso dice… Que te roce la mano, como si no se diera cuenta, que te de dos besos cuando te saluda, a veces, tan cerca de tus labios…, suave, como si no quisiera.

Piensas, piensas que piensas y te imaginas pensando en algo diferente, es como un bucle; al final acabas volviendo al principio.

Alguien habla bajito, casi susurrando; ¡ah! la radio, ¿cuánto tiempo llevaba encendida?, no recuerdas haberla conectado. No recuerdas nada, en realidad no te importa, actúas como un autómata, sin darte cuenta; tu cabeza está “llena” de ella, mas no va a volver porque nunca estuvo…, o sí y nunca se fue…

– ¡Ahora el móvil, no puede ser! -pero ¿por qué no me dejarán en paz? No puedo siquiera desayunar tranquilo, sin oír nada, sin pensar en nada. Bueno, solo es un mensaje. Luego lo leeré…

Lo miras, no puedes creerlo, ¡es ella!: “T echo d mnos”.

– ¡Joder!, ¿qué hago ahora? Es domingo y llueve… Odias los domingos y la lluvia. – ¿Le pasará algo?, ¡qué peligro tiene! Te desarma, te desconcierta.

Es tan inconsciente, tan divertida, y a la vez responsable, ¿formal? e inteligente…

¡Y tú muy tonto! Precisamente, te encanta por eso, porque te desconcierta, es imprevisible, se mueve como un péndulo y nunca sabes en qué momento va a cambiar de dirección. Parece tan “frívola”, como si todo le diera igual, como si lo único importante en su vida fuera salir por ahí, “a su aire”; sin embargo, no es así. Le importan muchas cosas, casi demasiadas.

¿No estabas deseando que te llamara?

Dudas. – ¿Contesto ahora?; o mejor,¿ llamo? – No, no, mejor contesto, no me apetece hablar, todavía me duele la cabeza. “Hla!, stas bien? Si kieres nos vemos. Bss”.

“Sbs q no pdo, trbjo, xro ncsitaba dcirtelo”.

Vuelves al principio, al bucle, imposible… Sin embargo, te sientes mejor porque sabes que te echa de menos, eso dice…

Piensas, piensas que piensas y te imaginas pensando en algo diferente, y al final acabas volviendo al principio, otra vez. Mentalmente puedes verte pensar, pensando que piensas, en todo, en nada, en cualquier otra cosa que no sea ella.

Reina, 22 de febrero de 2010

7 Responses to El bucle:

  1. Avatar azpeitia says:

    Reina es un placer leerte y volver a saber de ti, estabas desaparecida en combate…desconozco las causas de tu alejamiento, porque no estoy en tu entorno, pero me imagino que eran importantes…ya sabes que vendré a leerte a menudo…quería poner mi imagen como seguidor de tu página, pero no veo el lugar…bueno enhorabuena por tu decisión…un abrazo de azpeitia

  2. Avatar Amanteceres says:

    Hay personas que pertenecen a nuestras vidas, imposibles de olvidarlas, nuestros días siguen pero ellas con nosotros, están adheridas a nuestra mente, a nuestro cuerpo y a nuestra Alma, dependiendo del momento o de nuestro estado de ánimo se tolera esa ausencia o se hace insoportable, aprender a vivir con ella es el equilibrio perfecto.

    “Hace frío sin ti, pero se vive”.
    Roque Dalton

    Me alegra muchísimo que vuelvas a escribir, te tomaste tu tiempo y ahora imagino que vuelves cargada de fuerza y de ilusión, pero sobre todo quiero felicitarte por tu libro, para mi es algo muy especial, no imaginas como me alegra que lo hayas publicado, también me ronda en la cabeza editar uno propio, pero eso es otra historia; Me gustaría conseguir tu libro, espero saber cómo adquirirlo, sino ya me explicas, te aseguro que lo luciré con una especial ilusión en mi estantería , su lugar será al lado de Benedetti, se que en eso coincidimos como uno de nuestros poetas preferidos.
    Un besazo y hasta muy pronto

  3. Avatar El Éxodo says:

    Me alegra este reencuentro, mi Reina.

    Besos.

  4. Avatar hargos says:

    hola mi niña , me alegra el tenerte de nuevo entre nosotros , un besito preciosa

  5. Avatar Reina says:

    @azpeitia
    Azpeitia, ¡qué bien volver a leerte! Ha sido un paréntesis; tomar aire y respirar. Me axfisiaba el otro blog, la anónima «esa»…, muy largo. Este blog es WordPress y pronto tendré mi dominio. Aquí elijo yo; no te preocupes q os iré enlazando a todos. Acabo de empezar.
    Un beso grande

    @Amanteceres
    Amanteceres, Mil gracias cielo! Por todo…
    ¿El libro? Una osadía, pero no quería quedarme con las ganas. No se te ocurra ponerlo al lado de Benedetti, por Dios! Pobre Benedetti!
    Tú sí deberías escribir uno, sería fantástico! Jiji!! Ya estamos de nuevo en el mismo barco.
    Un besito preciosa

    @El Éxodo
    Un placer, como siempre, Rafa. Besos

    @hargos
    Hola Hargos! La alegría es para mi, siempre.
    Besos mil

  6. Avatar Olivier says:

    Me he dejado caer por tu nuevo blog y me gusta lo que veo. Nada más que comentar, solo disfrutar de la lectura.
    un beso

  7. Avatar Reina says:

    @Olivier
    Mil gracias!! Me encanta verte por aquí; el placer es mío 😉

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