Diálogos de Libro

Si hay poesía subterránea en mis palabras, solo tú lo sabes. En ti ha de acabar, puesto que fuiste tú su origen. José Hierro

Menu

Angustia

Paisajes desolados, fríos, parajes baldíos de mi alma que no llena tu mentira.

Que esa mano tendida es una puerta falsa hacia el presidio, una mano que atenaza dulcemente mi garganta, tapa mi boca y me conduce sin pausa hacia el encierro, esa mano suave que va cortando mis alas y mis ganas.

Calla, así, tú calla… No lo dices, no hace falta.

Es sutil tu manera de conducir un sueño hasta el desierto árido e infinito de la desesperanza, del debe ser, de lo establecido, de todo aquello que entumece mi alma y me ahoga, me asfixia, me tortura, me transtorna, me envilece, me oprime, me desgasta, me atormenta.

Otro corazón helado, apresado en un cuerpo siempre frío y una manos vacías, desconsoladas, sin futuro, sin nada. Ya no temo el infierno.

Reina, 18 de marzo

6 Responses to Angustia

  1. Es devastador el texto. Me parece muy cruel dejarse llevar para entumecer el alma. Cuando eso ocurre nos podemos dar por muertos. Tus textos me hacen reflexionar más ahora que antes…
    Me gusta.

  2. Avatar Reina says:

    Es lo que estamos haciendo en nuestro maravilloso mundo occidental: dejarnos vencer por lo material, por tener, por acumular… Estamos desaprendiendo a vivir.

    Gracias Marcos; un beso 🙂

  3. Avatar Manel says:

    Como el poeta ligero de equipaje, desolado en su mar de Castilla.
    Como el poeta helado entre pecho y espada, quebradas españas.
    El frío recorre su cuerpo, sus manos apagadas, su escritura ausente.
    Desconsolado, tiene a su madre a mano, corazón agonizado.
    Sin temer a dios ni el infierno, sus cenizas visten un paisaje asolado.
    Calla.

  4. Qué sensación tan demoledora esa de sentir que el corazón late tras unos barrotes de hielo, y dóde esperábamos encontrar el abrigo…, más y más hielo. tu textome llega, llevo demasiados meses a punto de la rendición.
    Vino y besos

  5. Avatar AnaR says:

    La anulación tambien es una forma de violencia.Me erizaste el alma.

    Te enlazo desde esta nueva dirección, descuida.Precioso te ha quedado el nuevo espacio.

    Un abrazo

  6. Avatar Reina says:

    Manel, no calles; ni el frío, ni el infierno pueden con las manos, las letras ni la voz de tus versos.
    🙂

    Manuel, a veces rendirse es la forma de ganar, aunque parezca lo contrario; pero llega la primavera, se iinstala entre nosotros, renacemos.
    Beso.

    Ana, mil gracias; un placer tu visita. Yo también te enlazo. Besos

Newsletter

La forma más sencilla de estar al día de todo lo que se publica en Diálogos de Libro.

Puedes ejercer en cualquier momento tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición sobre tus datos.

Relatos

Junio ardiente.

En Madrid no es primavera hasta que junio te empuja a enfilar el parque temprano, antes de que los excursionistas urbanos adopten su condición de horda, tomando por asalto el espacio reservado a la poesía.

Ana M. Serrano

Los días azules.

Hay días así. Azules, blanditos. Días esponjosos que huelen a oxígeno, a cruasán de mantequilla, a libro de papel, a ratos de infancia.

Ana M. Serrano

Primavera, Notre Dame y otros delirios.

Es abril y llueve. Camuflada tras un visillo miro la lluvia caer y pienso. Y entonces recuerdo otra mañana igual de lluviosa y agreste, cuando no estaba en casa, sino en la calle.

Ana M. Serrano

La Mendiga.

Porque ella ya está allí. Como cada día, la mendiga ha desplegado todo su material de guerra callejero: la silla, el vaso de plástico, las mantas de colorines sobre las piernas. La escena ya es rutina.

Ana M. Serrano

Desierto.

A las puertas del desierto, antes de cruzar la frontera hacia el lugar donde nace el silencio, se siente ajena al gentío. ¿Para qué viajan?

Ana M. Serrano