Diálogos de Libro

Si hay poesía subterránea en mis palabras, solo tú lo sabes. En ti ha de acabar, puesto que fuiste tú su origen. José Hierro

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Empeños (*)

Y el mundo empeñado en poner horas a los días, días a la semana, semanas a los meses, meses al año; empeñado en poner un nombre a todo, en pensar y analizar.

Y en llamar sexo al amor y al amor sexo, en unirlos para siempre, en juntar, en mezclar, en etiquetar, “como debe ser”…

Y yo que no creo en nada: tan sólo en la caricia que eriza mi piel, en los labios que descubren los míos, en la lengua que abre mis poros y los liba lentamente; en la química, no en la física, en lo efímero, en el instante, no en lo eterno.

Y tú empeñado en recuperar lo perdido, y yo empeñada en vibrar con lo prohibido, entre tus brazos firmes que huyen en busca de lo imposible.

Y tú empeñado en buscar tu capricho, y yo empeñada en encapricharte, en saciar mi hambre contigo, la que piensas y temes; en mi irresistible deseo de ti, de tus manos sobre mi cuerpo, de mis piernas atenazando tu sexo.

Y tú acaricias mi espalda y te rechazo. Vanos empeños…

Reina, 20 de julio

(*) Empeños de septiembre 2009

3 Responses to Empeños (*)

  1. Ay Reina ¡qué pasada!. Maravillosa, como siempre. En qué vamos a creer si no creemos en ese erizamiento de la piel, en esos vanos empeños que dan sentido a nuestras vidas. Los que creemos en lo eterno (o, mejor dicho, soñamos con ello) es porque deseamos que ese momento efímero se convierta así. Te desoe muchos momentos efímeros que se eternicen. Besos.

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  3. Amanteceres says:

    Baila descalza sobre la arena,
    deja que tus pies se cubran de espuma,
    que el sol te seduzca dorando tu piel,
    permítele al viento que acaricie tu pelo,
    sonríe y juega con él…
    Amanteceres

    Recien empezadas mis Vacaciones vengo a dejarte un beso desde mis Amanteceres,
    ¡¡FELIZ VERANO!!

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