Diálogos de Libro

Si hay poesía subterránea en mis palabras, solo tú lo sabes. En ti ha de acabar, puesto que fuiste tú su origen. José Hierro

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Lo Último

Era un «tuit»

Era un «tuit»

Cansada de ser, cansada de estar, cansada de intentar; cansada de no ser, de no estar, de no intentar. Cansada …

Ana M. Serrano

Así No

Así No

Sara leía tranquila recostada en el sofá. Recién terminados los exámenes de su primer año en la universidad se abandonaba …

Ana M. Serrano

Silencios

Silencios

Lo más duro fue el silencio. Lo que siempre callaste, lo que nunca te dije, lo que nunca supimos… Fue …

Ana M. Serrano

Me hace feliz…

Me hace feliz…

Me hace feliz, poeta, ser un instante tu musa. La corriente que un segundo agita el mar de tu tinta, …

Ana M. Serrano

Soneto imperfecto:

Soneto imperfecto:

Quiero vivir al borde del abismo, En el límite de lo prohibido, Sobre el filo de la navaja caminar El …

Ana M. Serrano

Sueños

Sueños

Aprovechaban la hora del recreo para escaparse del “cole”. Entraban al Retiro subidos en la moto, sin casco, riendo, pasando …

Ana M. Serrano

Angustia

Angustia

Paisajes desolados, fríos, parajes baldíos de mi alma que no llena tu mentira. Que esa mano tendida es una puerta …

Ana M. Serrano

Muros que hablan

Muros que hablan

Dices que has llegado al final; ante ti un muro inquebrantable, sólido, firme; un muro de hormigón armado de desengaños, …

Ana M. Serrano

Casualidad-III

Casualidad-III

Desde aquella tarde, marcado por el sabor de un beso y el recuerdo de una mujer, sobre las siete entraba …

Ana M. Serrano

Casualidad-II

Casualidad-II

El local se fue llenando de gente, de ruido, de conversaciones, de calor, de humo… Ellos no oían nada ni …

Ana M. Serrano

Casualidad-I

Casualidad-I

La inesperada tormenta le empujó a refugiarse en el primer bar que encontró a su paso. Entró deprisa, cegado por …

Ana M. Serrano

El bucle:

El bucle:

Te levantaste, era tarde. Habías dormido mal y te dolía la cabeza. Despacio fuiste a la cocina; pensabas en todo …

Ana M. Serrano

¿Te atreves?

¿Te atreves?

Vuelvo a empezar: un nuevo blog, una etapa diferente, otros retos, los mismos sueños… Me gustaría compartir con vosotros este …

Ana M. Serrano

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Artículos

    Finlandia.

    Cuenta el ranking World Happiness Report 2018 que Finlandia es el país más feliz del mundo, el más estable, el más seguro, transparente y equitativo.

    Ana M. Serrano

    El objetivismo individualista de Ayn Rand.

    A Ayn Rand la han llamado sectaria, racista, dogmática, antifeminista, radical… Eso en los días buenos. Sin embargo, ella no estaba dispuesta a hacer la más mínima concesión. Inmolarse en el altar de lo colectivo no entraba en sus planes de vida.

    Ana M. Serrano

    Poemas

      Haiku o el arte de lo pequeño. II

      Hoy, el haiku se escribe en veinticinco lenguas (algunos afirman que en setenta) que representan corrientes culturales diferentes.

      Ana M. Serrano

      Tankas (des) encadenados

      El Tanka es un poema corto, sin rima de cinco versos (5-7-5-7-7 sílabas); el tercero es el eje.

      Ana M. Serrano

      Renacer.

      Renacer serpenteando entre las aguas turbulentas, mar despiadado que mis ojos engendraron.

      Ana M. Serrano

      Canción del amor prohibido (y versión)

      «Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente / al cambiar un saludo ceremonioso y frío, / porque nadie sospecha que es falso tu desvío, / ni cuanto amor esconde mi gesto indiferente.»

      Ana M. Serrano

      Relatos

        Junio ardiente.

        En Madrid no es primavera hasta que junio te empuja a enfilar el parque temprano, antes de que los excursionistas urbanos adopten su condición de horda, tomando por asalto el espacio reservado a la poesía.

        Ana M. Serrano

        Los días azules.

        Hay días así. Azules, blanditos. Días esponjosos que huelen a oxígeno, a cruasán de mantequilla, a libro de papel, a ratos de infancia.

        Ana M. Serrano

        Primavera, Notre Dame y otros delirios.

        Es abril y llueve. Camuflada tras un visillo miro la lluvia caer y pienso. Y entonces recuerdo otra mañana igual de lluviosa y agreste, cuando no estaba en casa, sino en la calle.

        Ana M. Serrano

        La Mendiga.

        Porque ella ya está allí. Como cada día, la mendiga ha desplegado todo su material de guerra callejero: la silla, el vaso de plástico, las mantas de colorines sobre las piernas. La escena ya es rutina.

        Ana M. Serrano

        Desierto.

        A las puertas del desierto, antes de cruzar la frontera hacia el lugar donde nace el silencio, se siente ajena al gentío. ¿Para qué viajan?

        Ana M. Serrano

        Minipost

          Generaciones.

          ¿Sabes que pasa, Ignacio? Que cuando me hablas de tus anhelos, de lo que quieres estudiar, jamás mencionas la palabra «libertad».

          Ana M. Serrano

          Nunca nos dejan en paz.

          El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás.

          Ana M. Serrano

          Vértigo

          Tras subir varios pisos de sosiego, Isabel se quedó sin aliento.

          Ana M. Serrano

          Cuatro

          No existe más espacio, ni surco.

          Ana M. Serrano

          Juegos de tankas

          No calma el agua la sed que me consume bajo la lluvia; ¡Derrama tu rocío ardiente entre mis labios! Rafa …

          Ana M. Serrano

          Recomendado

            Nos está quedando un siglo XXI precioso.

            En pleno siglo XXI, cuando en Occidente se suponían superadas la mayor parte de las prácticas integristas propias de sistemas infames, ha surgido una prole de sectarios, charlatanes, ignorantes y ‘ofendiditos’ de todo signo dispuestos a restaurar la dictadura de la demagogia y el pensamiento grupal.

            Ana M. Serrano

            Leyendo a Clarice Lispector.

            Clarice Lispector fue una mujer rodeada de misterio. De origen judío ucraniano, llegó a Recife (Brasil) con los dos meses de vida. Su condición de inmigrante, una madre enferma y la pobreza inicial de su familia definieron su mundo literario.

            Ana M. Serrano