Diálogos de Libro

Si hay poesía subterránea en mis palabras, solo tú lo sabes. En ti ha de acabar, puesto que fuiste tú su origen. José Hierro

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Lo Último

Perder(me) contigo

Perder(me) contigo

Quiero un día sin horas… Devorarlo contigo, bebérmelo entero y mirarte, sí… Y bañarme en ti, en tu piel. Y …

Ana M. Serrano

Besar(te)

Besar(te)

Ayer dibujaste un poema: silueta de mis húmedos labios, tu lengua el pincel, perfecto el trazo. Ambarina miel tu ansia, …

Ana M. Serrano

Empeños (*)

Empeños (*)

Y el mundo empeñado en poner horas a los días, días a la semana, semanas a los meses, meses al …

Ana M. Serrano

Era un “tuit”

Era un “tuit”

Cansada de ser, cansada de estar, cansada de intentar; cansada de no ser, de no estar, de no intentar. Cansada …

Ana M. Serrano

Así No

Así No

Sara leía tranquila recostada en el sofá. Recién terminados los exámenes de su primer año en la universidad se abandonaba …

Ana M. Serrano

Silencios

Silencios

Lo más duro fue el silencio. Lo que siempre callaste, lo que nunca te dije, lo que nunca supimos… Fue …

Ana M. Serrano

Me hace feliz…

Me hace feliz…

Me hace feliz, poeta, ser un instante tu musa. La corriente que un segundo agita el mar de tu tinta, …

Ana M. Serrano

Soneto imperfecto:

Soneto imperfecto:

Quiero vivir al borde del abismo, En el límite de lo prohibido, Sobre el filo de la navaja caminar El …

Ana M. Serrano

Sueños

Sueños

Aprovechaban la hora del recreo para escaparse del “cole”. Entraban al Retiro subidos en la moto, sin casco, riendo, pasando …

Ana M. Serrano

Angustia

Angustia

Paisajes desolados, fríos, parajes baldíos de mi alma que no llena tu mentira. Que esa mano tendida es una puerta …

Ana M. Serrano

Muros que hablan

Muros que hablan

Dices que has llegado al final; ante ti un muro inquebrantable, sólido, firme; un muro de hormigón armado de desengaños, …

Ana M. Serrano

Casualidad-III

Casualidad-III

Desde aquella tarde, marcado por el sabor de un beso y el recuerdo de una mujer, sobre las siete entraba …

Ana M. Serrano

Casualidad-II

Casualidad-II

El local se fue llenando de gente, de ruido, de conversaciones, de calor, de humo… Ellos no oían nada ni …

Ana M. Serrano

Casualidad-I

Casualidad-I

La inesperada tormenta le empujó a refugiarse en el primer bar que encontró a su paso. Entró deprisa, cegado por …

Ana M. Serrano

El bucle:

El bucle:

Te levantaste, era tarde. Habías dormido mal y te dolía la cabeza. Despacio fuiste a la cocina; pensabas en todo …

Ana M. Serrano

¿Te atreves?

¿Te atreves?

Vuelvo a empezar: un nuevo blog, una etapa diferente, otros retos, los mismos sueños… Me gustaría compartir con vosotros este …

Ana M. Serrano

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Artículos

    Camille Claudel, la escultora maldita.

    Camille Claudel, la hermana de Paul Claudel, la amante musa de Rodin. Por eso se la recuerda en la historia. No porque fuera la mejor escultora de su tiempo.

    Ana M. Serrano

    De madres e hijas.

    A Cecilia Bölh de Faber lo de escribir le venía de serie. Francisca Larrea, su madre, tradujo a Lord Byron y a Mary Wollstonecraft.

    Ana M. Serrano

    Poemas

      Haiku o el arte de lo pequeño. II

      Hoy, el haiku se escribe en veinticinco lenguas (algunos afirman que en setenta) que representan corrientes culturales diferentes.

      Ana M. Serrano

      Tankas (des) encadenados

      El Tanka es un poema corto, sin rima de cinco versos (5-7-5-7-7 sílabas); el tercero es el eje.

      Ana M. Serrano

      Renacer.

      Renacer serpenteando entre las aguas turbulentas, mar despiadado que mis ojos engendraron.

      Ana M. Serrano

      Canción del amor prohibido (y versión)

      “Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente / al cambiar un saludo ceremonioso y frío, / porque nadie sospecha que es falso tu desvío, / ni cuanto amor esconde mi gesto indiferente.”

      Ana M. Serrano

      Relatos

        Amanecer.

        Callejones de suburbio. Rejas oxidadas en las ventanas, algún que otro cristal roto, muros desconchados, telefonillos quemados, cabinas reventadas, broncas y jeringuillas.

        Ana M. Serrano

        Sospecha – II.

        Aunque se esforzaba por adivinar cómo había llegado hasta allí, solo veía una luz irreal, la nieve amontonada a ambos lados de la acera, la indiferencia del policía

        Ana M. Serrano

        Intrusos.

        La primera vez que los vi un grito de terror se ahogó en mi garganta. Fue la noche del 16 de septiembre.

        Ana M. Serrano

        Sospecha. I.

        La noche del 19 de noviembre, el silencio reinaba en el pequeño hotel de Kitzbühel. Anke dormitaba apoyada sobre el mostrador…

        Ana M. Serrano

        Minipost

          Generaciones.

          ¿Sabes que pasa, Ignacio? Que cuando me hablas de tus anhelos, de lo que quieres estudiar, jamás mencionas la palabra “libertad”.

          Ana M. Serrano

          Nunca nos dejan en paz.

          El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás.

          Ana M. Serrano

          Vértigo

          Tras subir varios pisos de sosiego, Isabel se quedó sin aliento.

          Ana M. Serrano

          Cuatro

          No existe más espacio, ni surco.

          Ana M. Serrano

          Juegos de tankas

          No calma el agua la sed que me consume bajo la lluvia; ¡Derrama tu rocío ardiente entre mis labios! Rafa …

          Ana M. Serrano

          Recomendado

            Camille Claudel, la escultora maldita.

            Camille Claudel, la hermana de Paul Claudel, la amante musa de Rodin. Por eso se la recuerda en la historia. No porque fuera la mejor escultora de su tiempo.

            Ana M. Serrano

            De madres e hijas.

            A Cecilia Bölh de Faber lo de escribir le venía de serie. Francisca Larrea, su madre, tradujo a Lord Byron y a Mary Wollstonecraft.

            Ana M. Serrano