Diálogos de Libro

Si hay poesía subterránea en mis palabras, solo tú lo sabes. En ti ha de acabar, puesto que fuiste tú su origen. José Hierro

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Vendiendo humo. Desahogo-I

Estaba a punto de terminar de leer los periódicos del domingo. Una amena actividad que además de mantenerme informada sobre los despropósitos de la humanidad en general y de los pobladores de esta mi querida España en particular, implica un magnífico ejercicio de autocontrol y sensatez para evitar salir a la calle y, desaforada, gritar a diestro y siniestro la imbecilidad de políticos, gobernantes, opositores y demás fauna que tantos ríos de tinta hacen desperdiciar cada día y que los ciudadanos contemplamos impasibles y mudos como si la chulería, el oportunismo y la mediocridad que caracteriza -hoy más que nunca- a la clase política de este país fuese lo más normal del mundo.

Quisiera pensar que este escandaloso adocenamiento intelectual en el que nos hallamos se debe más a la profunda tristeza provocada por el desencanto que a la falta de visión y embrutecimiento generalizados. Quisiera pensar…

Pues eso –que se me va la olla– decía que, casi acabada la puesta al día informativa, orgullosa por el triunfo de mi cordura y buenas maneras, un clic distraído sobre un enlace en mi Tuiter me lleva directamente a la imagen que a punto está de desbaratar lo que tanto esfuerzo le costó a mi madre. Esa ministrilla desaliñada, con aires de superioridad y lenguaje montaraz. Esa misma. Y no lo puedo remediar, oigan. Es verla y una ola de irracionalidad me recorre de pies a cabeza. Y me entran unas ganas terribles de encender un cigarrillo y volver a hablar de la nicotina, de las tertulias callejeras donde se fuma con premeditación, alevosía y nocturnidad, de las estufas exteriores, de los dueños de los bares que día a día dicen ver mermada su recaudación, de los chivatos puritanos erigidos en nuevos guardianes del orden público…

Sí, porque en este país donde todo lo arreglamos en corrillos y mentideros, mientras hablamos de humo vamos a ignorar el informe PISA, la incultura, la apatía, el desinterés y el creciente “ninismo” de nuestros niños. ¡Uy!, no sé si niño se ha convertido también en una palabra proscrita en aras de la igualdad que vocea esta y otras señoras (y señores) de la misma índole.

Porque mientras los casi cinco millones de parados -¿o debo decir personas que buscan empleo?- y los otros dieciséis que ya lo tenemos –aunque amenazado por reformas y con salarios mileuristas recortados desde junio– se dediquen a la vigilancia de la deontología anti-fumador o a romperse la crisma porque ahora resulta que la abuela fuma y eso está fatal, van a olvidar que ya no hay cheque bebé, que en febrero se termina la espectacular ayuda de 400 € a los desempleados sin subsidio, de la subida del IVA, la de las tarifas eléctricas, de la inflación que ataca de nuevo…; todo eso, mientras se respira aire puro, pasa a un segundo plano.

Y si por casualidad se nos ocurre recordar alguna de estas banalidades, algún pirata acérrimo defensor de la cultura del “todogratis” –ellos son así porque, no nos engañemos, desconocen completamente lo que cuesta transformar un folio en blanco en un poema, un artículo, una canción, un cuadro, un dibujo o cualquier otro tipo de creación que implique un esfuerzo intelectual o artístico– enarbolará la bandera de los derechos fundamentales, mezclará el culo con las témporas, armará un batiburrillo de mil demonios y nos mantendrán distraídos con la Sinde, la SGAE, los internautas y las descargas una buena temporada.

Pero si todo esto falla, no hay que preocuparse, siempre nos quedará la telemierda –como dice Pérez-Reverte– con buena dosis de polémica servida en bandeja de plata por alguno de los flamantes periodistas que obtienen su título en la Universidad de GH, las versadas e interesantísimas declaraciones de la “princesa del pueblo” o el politono del rey. Por recursos que no sea.

Reina. 17 de enero de 2011

10 Responses to Vendiendo humo. Desahogo-I

  1. duque71 says:

    Hola Reina,
    Cuanta razón llevas.Ya lo dije hace un tiempo, -este gobierno solo quiere desviar la atención sobre los verdaderos problemas de la nación- menos mal que ya queda menos.

    Felicidades un post estupendo, voy a RT ahora mismo.

    Saludos a todos

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  3. Javier says:

    Como reza el dicho popular “el rabo del perro de Alcibíades”.
    Alcibíades era un militar griego con muchos enemigos que aprovechaban cualquier ocasión para atacarle, como ocurrió cuando le cortó el rabo a su perro. Sus amigos le reprocharon su actitud, ya que él mismo “echaba más leña al fuego”.
    La respuesta del general:””Eso es lo que yo me proponía. Mientras los atenienses se entretengan con el rabo del perro, me dejarán en paz y no harán averiguaciones sobre otras acciones mías”.

    Distraer la atención es una práctica habitual entre nuestros políticos.

    Un abrazo

    • Reina says:

      Javier, me encanta tu comentario que viene al pelo; ya nunca me olvidaré del perro de Alcibíades y las cortinas de humo; es un placer verte por aquí y un lujo leerte siempre.
      Un beso 🙂

  4. Reina says:

    ¡Ay Duque -puedo llamarte duque, ¿verdad?- si es que me tienen harta con tanta soplapollez! Y nosotros entramos al trapo sin pensarlo en cuanto nos lo ponen delante. En fin, que de esto tenemos para rato, pero lo que viene detrás no te creas que me entusiasma lo más mínimo.

    Muchas gracias. Besos

  5. Muy bueno Reina. Al gobierno le viene bien que se hable de la ley antitabaco para desviar la atención de problemas mucho más graves. Es una treta que ya llevamos mucho tiempo viéndola, esto de deviar la atención, y yo ya francamente estoy cansado.

    • Reina says:

      Hola Marcos! Sí, es cansado, muy cansado. Me desespera y me harta ver lo que ocurre. Todos callados y quietos: esto se va a la mierda y ninguno hacemos nada; pataletas en la calle, en los blogs y en la web 2.0 pero hacer, lo que se dice hacer pues nada de nada. El tamaño de las tragaderas es infinito; ayer los controladores, hoy el tabaco, mañana las descargas y luego cualquier otra historia que cree polémica y desvie la atención; y “ellos” riéndose de nosotros y vendiendo humo para tenernos entretenidos mientras hacen su voluntad caiga quien caiga.

      Un beso

  6. Excelente Reina. Muy bien dicho.
    Es algo tan típico de cierta “casta” política… eso de crear situaciones para distraer nuestra atención sobre los verdaderos problemas. Y no solo es aquí en España, lo veo también en mi lejana Tierra de Gracia, Venezuela. El comportamiento es exáctamente el mismo!
    Por eso doy gracias por gente como tú que nos hacen centrar de nuevo la atención en lo verdaderamente relevante.
    Mil gracias Reina.

    • Reina says:

      Gracias a ti por venir a leer y dejar tu opinión.
      Los políticos -en general- no me gustan nada, no confío en ellos ni creo en sus mentiras. Pero estos de ZP están convirtiendo España en un país de prohibiciones, en un país incómodo para todos, salvo para ellos. Nos toman por imbéciles, nos someten a la fuerza amenazando todo el día con la multa y el castigo. Son odiosos…
      ¡Y para qué hablar de Venezuela! ¡Peor todavía! Porque a ese tipejo no lo echan de ahí ni con agua hirviendo.
      ¿Y qué se puede hacer con ellos si son todos iguales?

      Un abrazo y gracias de nuevo 🙂

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