Diálogos de Libro

Si hay poesía subterránea en mis palabras, solo tú lo sabes. En ti ha de acabar, puesto que fuiste tú su origen. José Hierro

Menu

Lo Último

Invierno.

Invierno.

Cada año, a partir de abril o mayo, se me olvida el invierno. El sabor a desaliento, el mito deshonesto del cielo de Madrid, la eternidad de árboles pelados, la insensatez de esos pobres almendros desafiando a febrero.

Ana M. Serrano

Olympe de Gouges, la revolucionaria decapitada.

Olympe de Gouges, la revolucionaria decapitada.

Olympe de Gouges, nacida Marie Gouze en 1748 en Montauban (Tarn-et-Garronne), de origen modesto, autodidacta, viuda a los 18 años, se negó a volver a casarse para mantener su libertad.

Ana M. Serrano

Ciudades de diseño.

Ciudades de diseño.

Brasilia, Camberra, Chandigarh, Dubai, Abu Dhabi, Doha…, todas ellas vestidas de una belleza estatuaria digna de museo, parecen estar esperando que alguien les insufle vida.

Ana M. Serrano

¿Por qué #Dressember?

¿Por qué #Dressember?

Cerca de 4 millones de personas son víctimas de trata cada año. La explotación sexual es el principal objetivo. La mayoría de las víctimas son mujeres, niñas y niños. #Dressember

Ana M. Serrano

Otoño.

Otoño.

En otoño las calles no duelen. Ni la lluvia. Al contrario. El otoño calma y colma la sed de sosiego. Las esquinas se redondean, se vuelven sinuosas. Nada pincha.

Ana M. Serrano

Leyendo a Clarice Lispector.

Leyendo a Clarice Lispector.

Clarice Lispector fue una mujer rodeada de misterio. De origen judío ucraniano, llegó a Recife (Brasil) con los dos meses de vida. Su condición de inmigrante, una madre enferma y la pobreza inicial de su familia definieron su mundo literario.

Ana M. Serrano

La mujer que buscaba.

La mujer que buscaba.

Mientras escribe agitada por el levante gaditano, lee en Internet  —las cosas estas de la era digital— una historia de mujeres, de una mujer. Habla de amor y rebeldía. La historia. También de ira y de obstáculos.

Ana M. Serrano

Marietta Robusti, la Tintoretta silenciada.

Marietta Robusti, la Tintoretta silenciada.

La biografía de Marietta Robusti es un enigma. Algo muy común en la historia del arte, habitualmente despoblada de mujeres. No porque no existan/existieran, sino porque el silencio ha sido y es una de las formas más eficaces de exclusión.

Ana M. Serrano

Gris.

Gris.

Un ser agotado, solitario, contradictorio, que no encuentra su lugar en el mundo y no sabe (no se atreve) cómo ponerle fin.

Ana M. Serrano

Zenobia Camprubí: el cerebro a la sombra de un Nobel.

Zenobia Camprubí: el cerebro a la sombra de un Nobel.

Zenobia Camprubí fue una mujer adelantada a su tiempo. No sólo tuvo una habitación propia, era dueña de varios pisos que alquilaba a extranjeros y de un negocio de arte, decoración y antigüedades, daba clase en la universidad, entraba y salía a su antojo salvo cuando los ataques de pánico de JRJ se lo impedían.

Ana M. Serrano

Newsletter

La forma más sencilla de estar al día de todo lo que se publica en Diálogos de Libro.

Puedes ejercer en cualquier momento tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición sobre tus datos.

  1. Páginas
  2. 1
  3. 2
  4. 3
  5. 4
  6. 5
  7. 6
  8. 7

Artículos

    Olympe de Gouges, la revolucionaria decapitada.

    Olympe de Gouges, nacida Marie Gouze en 1748 en Montauban (Tarn-et-Garronne), de origen modesto, autodidacta, viuda a los 18 años, se negó a volver a casarse para mantener su libertad.

    Ana M. Serrano

    ¿Por qué #Dressember?

    Cerca de 4 millones de personas son víctimas de trata cada año. La explotación sexual es el principal objetivo. La mayoría de las víctimas son mujeres, niñas y niños. #Dressember

    Ana M. Serrano

    Poemas

      Haiku o el arte de lo pequeño. II

      Hoy, el haiku se escribe en veinticinco lenguas (algunos afirman que en setenta) que representan corrientes culturales diferentes.

      Ana M. Serrano

      Tankas (des) encadenados

      El Tanka es un poema corto, sin rima de cinco versos (5-7-5-7-7 sílabas); el tercero es el eje.

      Ana M. Serrano

      Renacer.

      Renacer serpenteando entre las aguas turbulentas, mar despiadado que mis ojos engendraron.

      Ana M. Serrano

      Canción del amor prohibido (y versión)

      “Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente / al cambiar un saludo ceremonioso y frío, / porque nadie sospecha que es falso tu desvío, / ni cuanto amor esconde mi gesto indiferente.”

      Ana M. Serrano

      Relatos

        Invierno.

        Cada año, a partir de abril o mayo, se me olvida el invierno. El sabor a desaliento, el mito deshonesto del cielo de Madrid, la eternidad de árboles pelados, la insensatez de esos pobres almendros desafiando a febrero.

        Ana M. Serrano

        Ciudades de diseño.

        Brasilia, Camberra, Chandigarh, Dubai, Abu Dhabi, Doha…, todas ellas vestidas de una belleza estatuaria digna de museo, parecen estar esperando que alguien les insufle vida.

        Ana M. Serrano

        Otoño.

        En otoño las calles no duelen. Ni la lluvia. Al contrario. El otoño calma y colma la sed de sosiego. Las esquinas se redondean, se vuelven sinuosas. Nada pincha.

        Ana M. Serrano

        La mujer que buscaba.

        Mientras escribe agitada por el levante gaditano, lee en Internet  —las cosas estas de la era digital— una historia de mujeres, de una mujer. Habla de amor y rebeldía. La historia. También de ira y de obstáculos.

        Ana M. Serrano

        Los días rojos.

        Hay días así. Desordenados, furiosos. Pueden ser sucios, sombríos o apagados; grises o negros. Un tal Capote los tiñó de rojo. Días perversos en los que nada sucede.

        Ana M. Serrano

        Minipost

          Generaciones.

          ¿Sabes que pasa, Ignacio? Que cuando me hablas de tus anhelos, de lo que quieres estudiar, jamás mencionas la palabra “libertad”.

          Ana M. Serrano

          Nunca nos dejan en paz.

          El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás.

          Ana M. Serrano

          Vértigo

          Tras subir varios pisos de sosiego, Isabel se quedó sin aliento.

          Ana M. Serrano

          Cuatro

          No existe más espacio, ni surco.

          Ana M. Serrano

          Juegos de tankas

          No calma el agua la sed que me consume bajo la lluvia; ¡Derrama tu rocío ardiente entre mis labios! Rafa …

          Ana M. Serrano

          Recomendado

            Leyendo a Clarice Lispector.

            Clarice Lispector fue una mujer rodeada de misterio. De origen judío ucraniano, llegó a Recife (Brasil) con los dos meses de vida. Su condición de inmigrante, una madre enferma y la pobreza inicial de su familia definieron su mundo literario.

            Ana M. Serrano

            Zenobia Camprubí: el cerebro a la sombra de un Nobel.

            Zenobia Camprubí fue una mujer adelantada a su tiempo. No sólo tuvo una habitación propia, era dueña de varios pisos que alquilaba a extranjeros y de un negocio de arte, decoración y antigüedades, daba clase en la universidad, entraba y salía a su antojo salvo cuando los ataques de pánico de JRJ se lo impedían.

            Ana M. Serrano